GEN

         «Con las yemas de los dedos recorrí su clavícula y seguí bajando por su brazo para terminar acariciando su mano, era cálida, real. El suave tacto de su piel me aceleró el pulso, y al sentir sus labios húmedos, logró que dos corazones se fundieran en uno. ¿Es amor o destino?... Leer más →

Sitio web creado por WordPress.com.

Subir ↑